domingo, 13 de julio de 2008

Arte urbano y sucedaneos

Que el graffiti es un arte es algo que ya solo discuten los menos documentados que suelen ser los que gritan más alto.
Basta con ver el trabajo de artistas como El Tono, Bansky, Dr. Hoffman, Hombres Grises o Suso, para despejar la duda a quien la tenga.

El graffiti nació como la forma de arte más prohibido, y mientras los artistas graffiteros se vieron obligados a actuar en la clandestinidad (aún hoy lo hacen, pero mucho menos), a este arte solo tuvieron acceso unos pocos, pintar una pared implicaba un riesgo que solo corrían los mejores escritores, los que tenían algo que comunicar. Poco a poco el graffiti se fue popularizando, aceptando por la mayoría, hasta que llegó el momento en que cualquiera con bote de spray, un stencil o sobre todo con un tagger se empezó a creer un artista con derecho a todo.
Se nos puede tachar de radicales, pero los que hacemos este blog creemos que la democratización del arte produce monstruos. Cuando cualquiera se considera un artista, el propio arte se desvirtúa y pierde su razón de ser.

Basta con pasear por Manzanares para darse de cuenta. Hay aquí escritores que, de forma individual o formando parte de un crew buscan las tapias abandonadas, los puentes, los muros inservibles y en general lugares donde sus obras embellecen más que afear. Ellos plasman sus firmas gigantes, hacen dibujos, dan rienda suelta al arte como una generación que ha crecido en la calle y que se encuentra bastante al margen de ciertos convencionalismos.
Pero existe un grupo muy numeroso de toys, de jóvenes adolescentes que, armados con un tagger, salen a inundar las calles con sus firmas.
Disfrazan de arte, de forma de expresión, lo que solo es vandalismo.
Sabemos que esta afirmación suena muy extremista, pero cuando nos encontramos con las firmas en paredes de edificios antiguos, en escaparates de comercios, en contenedores, en cabinas telefónicas y allí donde uno ponga la vista, no podemos menos que disgustarnos, que sentir que con eso no consiguen más que dar rienda suelta a su ego y en ningún momento hacer arte. Es más, dan m
ala fama a los verdaderos artistas y escritores de Manzanares.
Esto no es más que una opinión, pero creemos que secundada por todos los que ven sus fachadas, escaparates, cocheras o incluso vehículos convertidos en un lienzo improvisado para los aprendices de artistas.
Pulsad sobre la imagen para verla con mayor detalle.

Vocabulario utilizado.
Escritor: Artista Graffitero, por lo general se caracterizan por hacer una firma individual o de un crew a gran tamaño y en color aunque los hay que realizan dibujos dignos de algunos museos.
Crew: Grupo de Artistas.
Toy: Novato, escritor sin experiencia.
Stencil: Plantilla
Tagger: Rotulador utilizado para firmar, también se dice de quien firma.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me identifico con vuestra opinión referente a las firmas. Además SAE ya resulta extremadamente egocéntrico, y más aún cuando todos sabemos de quién se trata.


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