domingo, 13 de julio de 2008

Dad de beber al sediento

Los que acostumbramos a dar largas caminatas por nuestro pueblo, sabemos desde hace tiempo que, si el paseo va a ser largo, más vale salir de casa con una botellita de agua si queremos refrescarnos por el camino sin recurrir a los bares.
Beber de una fuente pública en Manzanares siempre fue un problema de cantidad al que se le añade ahora la calidad.
En nuestra localidad nunca han abundado los puntos donde el viandante podía refrescar su sed; Un par en el rio, en la Divina Pastora, el Gran Teatro, frente a la estación de autobuses y tal vez alguna más. El resto del pueblo está vedado al frescor de una fuente pública de agua potable.
Para colmo, la mayoría de esas fuentes eran de esas de las que manaba chorro contínuo que tenían dos claras desventajas; El gasto y desperdicio de agua que para el municipio supone un chorro impenitente, y el caldo de cultivo de gérmenes en que se convertían los charquitos peremnes que se formaban a la salida del chorro contaminando así el agua que de allí brotaba.
Alguna autoridad tuvo recientemente la sabia idea de acabar con esas fuentes y sustituirlas por otras. Una decisión muy acertada que perdió su caracter de loable con la elección del modelo de fuente que sustituiría a las existentes. A saber dos diferentes.
Uno de ellos se situa en la plaza del Gran Teatro y es inadecuado por dos motivos, el primero es que, al estar situado a pleno sol, el agua que de él mana alcanza una temperatura no deseada y poco agradable para el paladar, el segundo es que, dada la peculiar forma de la fuente, para poder ingerir algo del preciado líquido es preciso someter nuestro cuerpo a un incomodísimo escorzo que impide saciar la sed a gusto.El otro modelo es el que ha sustituido al resto de las fuentes y que se caracteriza por un mecanismo endiablado que, además de obligar al bebedor a hacer filigranas como el otro modelo, solo sirve para acabar empapados dada la fuerza con la que sale el agua y por la presión necesaria que hay que ejercer para accionar el grifo, lo cual nos deja solo una mano libre para recibir el potente chorro que llega a todas partes menos a nuestra boca. Al final nos tenemos que marchar sin saciar la sed pero calados hasta los huesos.
Suponemos que volver a cambiar todas las fuentes es costoso, pero no estaría de más añadir alguna otra a las calles manzanareñas y atinar con un mecanismo más acertado.
Como de costumbre solo es cuestión de voluntad.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pasa en Manzanares, y en muchos más pueblos y ciudades... cada vez menos fuentes, cada vez menos bancos, cada vez menos gente en la calle si no es para ir a trabajar o a la compra. Los poderes nos están robando los espacios públicos, que la gente viva y se reuna en una plaza a charlar, tomar el fresco no les interesa. Y lo de las fuentes es otro síntoma. Que la gente que pasea, que visita nuestra ciudad, que hace deporte, no tenga fuentes donde echar un trago es otro de los síntomas de malahostia de nuestro sistema. Acaberemos pagando por entrar a los parques, y por respirar, tiempo al tiempo. Fuentes de agua fresquita en plazas y parques (aunque se rompan, que luego se gastan millones en cosas que no valen para nada). Ya vendieron nuestra agua potable a Acciona, ya la jodieron con fertilizantes y contaminación abundante, pero joder, solo quiero echar un trago de agua..."no negarás el agua al sediento", dice la Biblia, pero de aquí a unos años cuando políticos y cardenales reescriban los Evangelios para adaptarlos a los tiempos como tantas veces hicieron a lo largo de la historia añadirán a la cita "si la puede pagar". El agua es de todos

Anónimo dijo...

Ya con la obra del nuevo Gran Teatro, allá por los 90, le quitaron a la plaza del Pueblo un monton de plazas de asiento a la sombra, eliminando un par de buenas fuentes.

Con el parquecillo que llamamos inequívocamente el de "los músicos" del paseo del río, pasa igual:
el empedrado lo hacían infinitamente mejor los romanos hace 1.500 años, y el mobiliario es ridículo, cuatro bancos, la mitad q antes, y la zona de cesped sigue sin espíritu de ampliación, eso sí, las basuras en recipientes únicos, nada de separación. La falta de repoblación vegetal es otro tema: creo q se pretente criminalizar a los jóvenes botelloneros, culpables de su eliminación, pero, ¿quién es el q tiene q repoblar y no lo hace? Yo pondría mi mano de obra al servicio de la comunidad si ellos me proporcionan las herramientas y semillas, tardo menos de 6 horas en total, y creo q no sería el único q se ofrecería...

Me gustaría saber si los fondos para la obra olvidada e innecesaria de la hermita de Ntro Padres Jesús del Perdón fueron públicos, privados o clericales, quizás nuevo tema, para otro día...


View My Stats